Oslo, 14 de julio de 2026
Erling Haaland regresó con la selección noruega de fútbol a Oslo tras la eliminación en cuartos de final del Mundial contra Inglaterra y provocó sensación durante la audiencia real en el palacio al llevar un mapache disecado como souvenir de Texas.
El equipo noruego aterrizó en el aeropuerto de Gardermoen y fue recibido después en el Palacio de Oslo por el rey Harald, el príncipe heredero Haakon y otros miembros de la familia real. En la plaza del Palacio hubo una fiesta de remos en la que los jugadores se metieron en el papel de vikingos dentro de una barca reconstruida. Según informó la Casa Real noruega, el príncipe heredero marcó el ritmo de los remos y tocó el ritmo con un tambor. «He dado lo mejor de mí, nos hemos quedado algo atrás. Han remado bien», dijo Haakon según The Athletic y reconoció haber ensayado antes.
