París, 13 de julio de 2026

El grupo energético francés EDF ha apagado o reducido la potencia de varios reactores nucleares durante la tercera ola de calor de este año, para evitar un calentamiento adicional de los ríos, ya de por sí recalentados, a causa del agua de refrigeración.

Francia atraviesa, según el servicio meteorológico estatal Météo France, su tercera ola de calor del año. A comienzos de la semana, 37 departamentos estaban en alerta roja, el nivel máximo, y en el oeste del país las temperaturas volvieron a superar los 40 grados Celsius. El valor máximo registrado fue de 42,3 grados Celsius, y las previsiones indicaban que el calor se prolongaría probablemente hasta mediados de semana.

El mayor grupo energético de Francia, EDF, informó de que tres centrales nucleares habían sido completamente desconectadas de la red. Inicialmente se apagó uno de los dos reactores de la central nuclear de Golfech. El domingo se apagó además otro reactor en las centrales nucleares de Bugey y Chooz. Asimismo, se redujo la potencia de dos reactores en Saint-Alban, en Blayais y en Bugey, así como de uno en Chooz, según informó el mayor grupo energético de Francia.

Por qué el agua de refrigeración se convierte en un problema

Las paradas tienen como objetivo proteger los ríos: las medidas están destinadas a evitar que se vierta demasiada agua de refrigeración caliente en ríos ya de por sí recalentados. Todas las centrales nucleares de Francia se encuentran junto a ríos o al mar y utilizan el agua para refrigerar los reactores. El agua residual empleada en la refrigeración se vierte en parte de nuevo a los ríos o al mar. Sin embargo, dado que el agua residual puede alcanzar hasta 33 °C, cada vertido adicional agrava la presión sobre las masas de agua.