Fondo de insolvencia ante un déficit de financiación: Schumann exige un aumento de la cotización del IESG
Viena, 26 de julio de 2026
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Summary
El Fondo de Prestaciones por Insolvencia (IEF) de Austria se enfrenta el próximo año a un déficit de financiación de alrededor de 160 millones de euros. La ministra de Trabajo, Korinna Schumann (SPÖ), anuncia que volverá a aumentar la cotización empresarial, reducida a la mitad en 2022, pero advierte del aumento de los costes salariales no salariales.
Viena, 26 de julio de 2026
La ministra de Trabajo, Korinna Schumann (SPÖ), considera que el Fondo de Prestaciones por Insolvencia (IEF), un „unverzichtbares Sicherheitsnetz“ para los trabajadores y trabajadoras, está en peligro inminente, ya que al fondo le faltarán alrededor de 160 millones de euros el próximo año.
El Fondo de Prestaciones por Insolvencia (IEF), que garantiza los salarios y sueldos pendientes en caso de quiebra de empresas, se enfrenta a un grave déficit de financiación. El Ministerio de Trabajo calcula, según informaciones del „Kurier“, que los gastos de prestaciones en 2027 ascenderán a 350 millones de euros. Al mismo tiempo, el Estado solo ingresa actualmente 162 millones de euros anuales a través de la cotización del IESG vigente. La diferencia suma alrededor de 160 millones de euros, que faltarán al fondo el próximo año.
„Gerade wenn die wirtschaftliche Lage schwierig ist, zeigt sich, wie wichtig diese Absicherung für Arbeitnehmerinnen und Arbeitnehmer ist“, declaró la ministra de Trabajo, Korinna Schumann, al „Kurier“. El fondo ha sido „stark gefordert“ en los últimos años: la debilidad de la coyuntura y el aumento del número de quiebras empresariales, entre ellas casos destacados como KTM y Kika/Leiner, han agotado las reservas.
Situación económica como factor de presión
La evolución financiera del IEF ilustra la dimensión del problema. Si a principios de año el fondo aún disponía de 385 millones de euros, según la IEF-Service GmbH y las previsiones del ministerio, a finales de 2026 solo quedarán probablemente entre 30 y 40 millones de euros. Se prevé que en 2027 el déficit aumente a 160 millones de euros.
La causa de esta situación es una decisión política del año 2022. Entonces, el entonces ministro de Trabajo, Martin Kocher (ÖVP), redujo por decreto la cotización del IESG del 0,2 al 0,1 por ciento de la base contributiva. El ministerio cifra en unos 125 millones de euros anuales el alivio para la economía derivado de esta rebaja, exactamente la cantidad que ahora falta al fondo.
La reducción de 2022 como detonante
La crítica a la rebaja no solo provino de las filas del actual Gobierno. También la Confederación Sindical Austríaca (ÖGB) había advertido de las consecuencias financieras. La FPÖ atribuye el actual cuello de botella a una „nicht nachhaltig geplante Politik“. En un comunicado se afirmaba: „Anstatt auf Kontinuität und Verlässlichkeit zu setzen, wurde eine Beitragssenkung beschlossen, deren finanzielle Folgen nun offen zutage treten.“
La ministra de Trabajo, Schumann, está obligada por ley a garantizar una „ausgeglichene Gebarung“ del IEF. „Ich werde nicht tatenlos zusehen, wie ein bewährtes Sicherheitsnetz für Arbeitnehmerinnen und Arbeitnehmer Risse bekommt“, cita el „Kurier“. Al mismo tiempo, subraya: „Wenn die Zahlen zeigen, dass Handlungsbedarf besteht, dann müssen wir handeln und dürfen nicht warten, bis es zu spät ist.“
Obligación legal de Schumann
La solución más evidente sería volver a aumentar la cotización del IESG del 0,1 al 0,2 por ciento. Esto aportaría exactamente los 160 millones de euros que faltan a las arcas del IEF. Sin embargo, para los empresarios sería notablemente más caro: la contribución anual por trabajador se duplicaría, pasando de los 54 euros actuales como promedio a 108 euros.
El aumento de la cotización choca con otro proyecto del Gobierno. Por iniciativa de ÖVP y Neos, los costes salariales no salariales deberían reducirse en 2028 en alrededor de dos mil millones de euros. Una reversión de la rebaja del IEF iría en contra de este rumbo y reavivaría el debate de política económica sobre la financiación del Estado del bienestar.
Contradicción con la reducción de costes salariales no salariales de 2028
Según Schumann, dispone de dos opciones: o bien el fondo tendría que recurrir a créditos en 2027 para poder cumplir sus obligaciones con los empleados de empresas insolventes, o bien se vuelve a elevar la cotización del IESG al antiguo nivel del 0,2 por ciento. De momento, el ministerio no comenta los detalles de una decisión.
También queda por responder la pregunta de por qué el ahora evidente déficit de financiación de 160 millones de euros no se abordó y comunicó ya durante las negociaciones del doble presupuesto. Los críticos lo ven como un descuido del Gobierno anterior, cuya reducción de costes salariales no salariales resulta a posteriori financieramente problemática.
Para que el fondo esté „auch in Zukunft ausreichend finanziert“, es necesario, según Schumann, „eine nachhaltige Finanzierung“. Considera que es „unsere Verantwortung, rechtzeitig zu handeln“. Qué medidas concretas propondrá la ministra aún está por verse, pero está claro que el tiempo apremia: la reducción de costes salariales no salariales de 2022 sigue surtiendo efecto, el número de quiebras empresariales aumenta y las reservas del IEF se están agotando rápidamente.
Reacciones políticas y cuestiones abiertas
Las informaciones de „Kronen Zeitung“ y „Kurier“ este fin de semana han reavivado el debate sobre el futuro de la protección por insolvencia en Austria. Mientras que la oposición exige una rápida corrección política, el Gobierno señala la necesidad de un equilibrio adecuado entre apoyo a la economía y protección social. Lo cierto es que, sin recursos adicionales, el IEF ya no podrá cumplir plenamente el próximo año su función central: garantizar los salarios y sueldos en caso de insolvencia empresarial.
La situación económica sigue siendo tensa. El creciente número de insolvencias, últimamente también de otras empresas del entorno del inversor René Benko, grava adicionalmente las arcas públicas. Los expertos del sector prevén que el IEF tendría que recurrir por primera vez en su historia a créditos en 2027 si la política no actúa a corto plazo.
Perspectiva para las próximas semanas
El debate político sobre el futuro del Fondo de Prestaciones por Insolvencia ganará probablemente intensidad en las próximas semanas. Representantes de employeurs y trabajadores, oposición y partidos de Gobierno se enfrentan a la cuestión de cómo financiar de forma sostenible la red de seguridad para los empleados en Austria, sin seguir presionando a la economía con el aumento de los costes salariales no salariales.
Hasta que se tome una decisión sobre la cotización del IESG, la situación de los empleados de empresas en riesgo de insolvencia sigue siendo precaria. El IEF, considerado desde hace décadas como un respaldo fiable en caso de quiebra empresarial, podría alcanzar pronto los límites de su capacidad de pago, un escenario que pondría a prueba de forma fundamental la orientación favorable a los trabajadores del sistema social austríaco.
Questions & Answers
¿Quién es Korinna Schumann?
Korinna Schumann es ministra de Trabajo y miembro de la SPÖ. Está obligada por ley a garantizar una gestión equilibrada del IEF e insiste en una financiación sostenible del Fondo de Prestaciones por Insolvencia.
¿Por qué faltan 160 millones de euros al IEF?
Porque el entonces ministro de Trabajo, Martin Kocher (ÖVP), redujo en 2022 la cotización del IESG del 0,2 al 0,1 por ciento de la base contributiva. Esta rebaja alivió a la economía en unos 125 millones de euros al año, exactamente la cantidad que ahora falta.
¿Qué opciones tiene la ministra para cerrar el déficit de financiación?
O bien el fondo tendría que recurrir a créditos en 2027, o bien se vuelve a elevar la cotización del IESG al 0,2 por ciento. Esto último aportaría los 160 millones de euros que faltan y haría que los empresarios pagaran el doble que hoy.
Déficit de financiación del IEF en 2027: faltan 160 | noticias360