Viena, 08 de julio de 2026
Catherine Hofbauer, madre soltera de un niño de siete años con una cardiopatía grave, tiene en Viena una rutina de cuidados de aproximadamente dos horas en una mañana promedio y depende de ofertas de respiro, que en Austria solo están disponibles de forma limitada.
Hofbauer vive en Viena y cuida sola a su hijo, que padece una cardiopatía muy grave, lo que trae consigo una discapacidad múltiple compleja. „Ihr Sohn habe einen sehr schweren Herzfehler, was eine komplexe Mehrfachbehinderung mit sich bringen würde“, cuenta ella sobre el diagnóstico. En un día normal „haben wir an die zwei Stunden Pflegeroutine in der Früh“, relata la madre sobre el día a día.
Para poder asistir a citas o simplemente descansar, lleva a su hijo dos veces al mes al hospicio diurno vienés „ZeitRaum“ del equipo de cuidados paliativos pediátricos MOMO. „Es wird auch darauf eingegangen, was ich gerade brauche“, dice Hofbauer sobre el acompañamiento psicosocial que recibe allí. La madre describe el lugar como „ein sehr freundlicher Ort. Man fühlt sich gut aufgehoben“.
