Erdogan preside la cumbre de la OTAN en Ankara mientras Turquía empuja por el regreso de los F-35 y la autonomía estratégica
Ankara, 05 de julio de 2026
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Summary
Los 32 jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN se reúnen en Ankara el martes y el miércoles en una cumbre organizada por el presidente turco Recep Tayyip Erdogan. El presidente estadounidense Donald Trump asiste, con la esperanza en Ankara de que la reunión pueda reactivar el bloqueo del acuerdo de los aviones F-35 y desbloquear otra cooperación en materia de defensa.
Ankara, 05 de julio de 2026
Los 32 jefes de Estado y de Gobierno de la alianza de defensa occidental se reúnen en Ankara el martes y el miércoles para una cumbre de la OTAN organizada por el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, con la asistencia del presidente estadounidense Donald Trump y con Turquía presionando para lograr un avance en los aviones de combate F-35, bloqueados desde hace tiempo.
Novedades desde la actualización anterior
Actualización del 5 de julio de 2026: Erdogan recibe a los líderes de la alianza en Ankara por sólo la segunda vez desde que Turquía se incorporó a la OTAN en 1952, con nuevas señales de que Estados Unidos sopesa si reactivar las entregas de F-35 y suministrar motores para los aviones de combate Kaan, de fabricación turca.
En la víspera de la reunión, las informaciones indican que en diciembre de 2025 Erdogan pidió al presidente ruso Vladímir Putin que recuperara los sistemas de defensa aérea S-400 que Ankara compró a Rusia, un paso que podría abrir camino a la confianza de Washington. La semana pasada, Trump dio a Turquía nuevas esperanzas de regresar al programa F-35, y funcionarios estadounidenses están estudiando ahora si proporcionar motores para el caza Kaan de fabricación turca y levantar el congelamiento del F-35 que se ha mantenido durante años.
La industria de defensa turca acapara el protagonismo
Trump enmarcó su propia asistencia como un detalle personal. "Ich komme nur aus Respekt für Präsident Erdoğan", había anunciado, señalando que había resultados concretos sobre la mesa para Ankara, incluidos Triebwerke für die türkischen Kaan-Kampfflugzeuge y avances en el expediente del F-35 que Washington ha mantenido paralizado desde la compra turca del sistema ruso S-400.
La industria de defensa turca se está promocionando como un activo clave de la cumbre. Funcionarios turcos señalan que 56 Prozent der Exporte gehen Richtung westliche Staaten, y que el sector ahora vale aproximadamente 10.000 millones de dólares. El país ocupa el undécimo puesto entre los productores mundiales de armamento y aspira al top diez, mientras que los drones de alta tecnología como el Bayraktar TB2 se han convertido en un producto estrella utilizado por países como Ucrania. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, elogia la "Revolution" der türkischen Rüstungsindustrie.
Más allá de los aviones, la reunión está marcada por una pregunta presupuestaria sin resolver: cómo cumplirán los aliados el objetivo acordado de gastar el cinco por ciento del PIB en defensa para 2035. Una diapositiva de la presentación en letras doradas simplemente denominó el objetivo "The Trump Trillion", reflejando la escala del aumento que se pide a los aliados. Sólo el programa de infraestructura está valorado en unos 28.000 millones de dólares e incluye un oleoducto subterráneo actualmente en construcción en Turquía para salvaguardar las líneas de suministro de la alianza. Para 2028 también están previstos un centro multinacional de mando de fuerzas terrestres de la OTAN en Adana y un centro marítimo en Estambul.
Pulga presupuestaria y el Trump Trillion
El contexto político es tenso. Existe una creciente preocupación entre los aliados de que Trump esté buscando el conflicto en la cumbre, y según se informa está enfadado con los socios europeos por no apoyarlo en la guerra de Irán. Al mismo tiempo, Trump ha elogiado ocasionalmente el aumento del gasto en defensa de Alemania, diciéndole al canciller Friedrich Merz: "Ich weiß, dass Sie jetzt mehr Geld für die Verteidigung ausgeben - und zwar ziemlich viel mehr." Sin embargo, Trump también renovó recientemente sus críticas al gasto europeo en defensa, calificándolo de "lächerlich" y anunciando la retirada de 5.000 soldados estadounidenses de Alemania junto con la suspensión de la entrega de misiles de crucero Tomahawk que su predecesor Joe Biden había prometido dos años atrás.
Uno de los subtramas más sonados involucra a la primera ministra italiana Giorgia Meloni. Tras la cumbre del G7 en Évian, Francia, estalló una disputa en redes sociales luego de que Trump afirmara que Meloni le había suplicado una fotografía en la reunión. Meloni bezeichnete dies als "völlig erfunden". El primer ministro español, Pedro Sánchez, añadió su propia crítica a los aliados que se doblegan ante Washington, diciendo "blinder und unterwürfiger Gehorsam" sei kein Ausdruck von Führung.
La jugada estratégica de Erdogan: simbolismo y mediadores
Para Erdogan, la reunión de Ankara es una oportunidad para consolidar el peso de su país dentro de la alianza. La cumbre llega 22 años después de que Turquía acogiera a la OTAN por primera y única vez desde su ingreso en 1952. Los analistas dicen que el simbolismo importa. Cengiz Günay, director del Instituto Austriaco de Política Internacional, sostiene que la reunión envía un mensaje a nivel doméstico de que "wir spielen in der globalen Liga mit", al tiempo que señala a vecinos menos amistosos con Ankara, incluidos Israel y Grecia, "dass man ein tragendes Mitglied der Allianz ist."
El papel de Turquía en los conflictos regionales ha elevado su perfil dentro de la alianza. Ankara afirma que puede ofrecer fortaleza militar y diplomática, "Die Türkei kann nicht nur mit militärischer, sondern auch diplomatischer Stärke aufwarten", y se presenta como mediador en la guerra de Ucrania. La caída del largo rival del presidente sirio Bashar al-Assad ante un antiguo líder islamista respaldado durante mucho tiempo por Turquía también ha alterado el equilibrio regional de maneras que, según funcionarios turcos, subrayan su relevancia.
Al mismo tiempo, la fricción con Washington por la compra de los S-400 sigue siendo un rasgo definitorio de la relación bilateral. La lista de provocaciones turcas dentro de la alianza es larga: en 2009, Ankara se opuso al nombramiento del político danés Anders Fogh Rasmussen como secretario general de la OTAN después de que un periódico danés publicara caricaturas del profeta Mahoma. Estados Unidos posteriormente sacó a Turquía del programa F-35 y en ocasiones restringió entregas importantes de armamento.
Larga historia de fricciones con Washington
Los líderes europeos, por su parte, parecen cubrirse. Günay está convencido de que "manche europäischen Regierungschef lieber das bekannte Übel in Kauf nehmen" als die Ungewissheit, die ein innenpolitisch instabiles oder geschwächtes Türkei mit sich bringen könnte. Su resumen del enfoque europeo: "Man arrangiert sich mit Erdoğan." Dentro de la alianza, Ankara también se ha labrado un espacio operativo que considera esencial, "Freiräume geschaffen, die aus Sicht der Regierung für die eigenen nationalen Sicherheitsinteressen notwendig sind."
Los regalos simbólicos ya han comenzado a circular. Merz volvió a intentar suavizar las cosas con un presente en el G7 de Évian, esta vez una camiseta de Alemania con motivo del 80º aniversario del país. En la cumbre de Ankara, Trump ha sido defendido en público en ocasiones por Rutte, quien lo ha cortejado con frases como "Europa wird kräftig zur Kassa gebeten werden - so wie es sein sollte - und es wird dein Sieg sein." A principios de este año, Rutte medió con éxito en la disputa por Groenlandia que Trump había desencadenado.
Las obras en torno a las sedes de la cumbre han sido intensas, con trabajadores laborando hasta la noche, como dijo un hombre a la televisión turca: "Wir machen bis in die Nacht hinein Überstunden." Bajo la superficie, el ejército turco, el segundo mayor de la OTAN, y su industria de defensa en expansión son centrales para el argumento de Ankara de que Erdoğan zeigt beim NATO-Gipfel, wie sehr Europa ihn braucht.
Construcción y ceremonia en Ankara
Turquía también está promoviendo lo que los gobiernos europeos han debatido durante mucho tiempo bajo la etiqueta de "strategische Autonomie": la capacidad de actuar y equiparse sin depender de proveedores externos. Que la cumbre logre avances en los F-35, los motores del Kaan y el debate más amplio sobre el gasto en defensa indicará cuánta autonomía están ofreciendo ahora los aliados a Ankara.
El suelo político de la cumbre sigue siendo frágil. Las señales mixtas de Trump sobre el gasto en defensa, la retirada de tropas de Alemania, la paralización de las entregas de Tomahawk y su choque con Meloni sugieren que la reunión de Ankara mezclará ceremonia, negociaciones y disputas abiertas. Para Erdogan, sin embargo, recibir a la alianza por sólo la segunda vez en siete décadas ya es de por sí un resultado, y uno que el líder turco pretende aprovechar, "um in aller Bescheidenheit" die Bedeutung seines Landes im Bündnis zu festigen.
Cumbre de la OTAN en Ankara: Turquía empuja por el regreso | noticias360