El Tribunal de Cuentas de Burgenland advierte sobre cajas vacías y creciente endeudamiento
Eisenstadt, 08 de julio de 2026
AI-generated image (z-image via Kie.ai)
Summary
El Tribunal de Cuentas del Estado de Burgenland considera que las finanzas regionales se encuentran en un estado preocupante: desde 2020, las pérdidas suman casi mil millones de euros, las reservas están agotadas y la deuda a través de la Agencia Federal de Financiación sigue aumentando. El director René Wenk exige un cambio de rumbo.
Eisenstadt, 08 de julio de 2026
El Tribunal de Cuentas del Estado de Burgenland (BLRH) presentó el miércoles en Eisenstadt un diagnóstico contundente sobre la situación financiera del Estado federado y advirtió de unas pérdidas acumuladas de cerca de mil millones de euros hasta 2026, así como de una reserva de liquidez prácticamente agotada.
Una auditoría que va más allá
El informe del BLRH, presentado el miércoles en Eisenstadt, recurre a la liquidación presupuestaria de 2023, a la liquidación presupuestaria de 2024, así como a los presupuestos preliminares para 2025 y 2026. El director del BLRH, René Wenk, habló de una auditoría que muestra "weiterhin erhebliche Mängel in der Rechnungslegung des Landes", y concluyó: "Besonders besorgniserregend ist die Ergebnisentwicklung und der negative finanzielle Ausblick."
En el centro se sitúa una cuenta de resultados que para 2023 registró ingresos de 1,46 mil millones de euros, a los que se enfrentaron gastos que condujeron a una pérdida de poco menos de menos 90 millones de euros. También los años anteriores habían arrojado pérdidas anuales, y para 2025 y 2026 se prevén nuevos resultados negativos. "Rechnet man diese von 2020 bis 2026 zusammen, kommt man auf einen Gesamtverlust von 1 Mrd. Euro", señala el informe.
Reservas agotadas
El BLRH documenta un desplome dramático de las reservas: la liquidez del Estado federado ascendía todavía en 2021 a más de 300 millones de euros, descendió hasta finales de 2023 a unos 220 millones de euros y estaba prácticamente agotada en 2024 y 2025. También los fondos BVOG como otra inversión financiera descendieron hasta finales de 2023 a 105 millones de euros. "Das Land hat die Reserven aufgebraucht", constató el BLRH.
Al mismo tiempo, la deuda a través de la Agencia Federal de Financiación de Austria (OeBFA) creció notablemente: mientras que los préstamos en 2020 ascendían a 236 millones de euros, a finales de 2023 se situaban en torno a 220 millones de euros y ascendieron hasta 2025 a 610 millones de euros. Wenk declaró: "Überhaupt sei der Handlungsspielraum für die Zukunft sehr eingeschränkt, die Aufnahme weiterer Fremdmittel werde notwendig sein, um die Liquidität zu erhalten."
En el año 2025, el Estado federado tuvo que recurrir, según el BLRH, mediante adelanto en efectivo a una financiación bancaria a corto plazo por valor de 50 millones de euros, "um Rechnungen bezahlen zu können". En junio se reembolsaron deudas por importe de 50 millones de euros, y queda pendiente una amortización adicional de 80 millones de euros. La amortización se financará, entre otras fuentes, con la venta de los préstamos para vivienda.
Venta de los préstamos para vivienda
Con la venta de los préstamos de promoción de vivienda, el Estado federado ha enajenado, según la exposición del BLRH, su "letztes Tafelsilber". Los préstamos para vivienda tienen en total un valor de mil millones de euros, pero el Estado federado solo cuenta en el presupuesto preliminar con ingresos de 650 millones de euros. Wenk declaró: "Man kann sagen, das letzte Tafelsilber wurde dann verwertet."
El BLRH critica además que el Estado federado renunciase a parte del valor en la venta de los préstamos para vivienda. En 2026 se ofreció a los prestatarios la devolución anticipada con un descuento del 25 por ciento; los prestatarios solo habrían tenido que devolver el 75 por ciento del saldo pendiente. Con ello, el Estado federado renuncia a dinero, "die es damit künftigen Generationen entzog". Además, la pérdida se "vergessen" en el presupuesto regional.
Participaciones y avales
También las participaciones del Estado federado pasan a primer plano. A finales de 2023, el Estado federado contaba con 166 participaciones; los pagos del Estado federado a estas sociedades aumentaron desde 248 millones de euros en 2020 hasta 603 millones de euros en 2024. En total, en ese período fluyeron unos 2,17 mil millones de euros a las empresas públicas. Wenk habló de un endeudamiento en las empresas públicas que había crecido de forma "rasant". Los avales por deudas externalizadas alcanzaban a finales de 2023 los 1,38 mil millones de euros y ascendieron hasta 2024 a 1,56 mil millones de euros. "Für den Großteil dieser Schulden und ihre Rückzahlung haftet das Land", señala el informe.
El BLRH constata "weiterhin unklare Vermögenspositionen ohne entsprechende Wertberichtigungen" y afirma que el Estado federado ha registrado activos "mit fraglicher Existenz": "Die genaue Vermögenslage blieb für den BLRH daher weiterhin unklar." También las deficiencias del balance de apertura de 2020 se prolongaron hasta la liquidación presupuestaria de 2023 y más allá.
Calificación crediticia y transparencia
En lo que respecta a la calificación crediticia, el BLRH atribuye al Estado federado falta de transparencia. Hasta octubre de 2024, el Estado federado había comunicado con orgullo los informes de Standard & Poor's con la calificación, inalterada cada año, de "AAA/Stable/A-1+". En abril de 2025, la agencia de calificación cambió la perspectiva a "AA/Negative/A-1+". "Dieses Ergebnis veröffentlichte das Land nicht mehr", constata lacónicamente el Tribunal de Cuentas. Wenk criticó: "Wenig transparent agiere das Land auch bei der Veröffentlichung der Ratings von Standard & Poor's."
En el presupuesto regional para 2026, el BLRH aprecia varias "Auffälligkeiten": así, está previsto un descenso del gasto de personal de 30 millones de euros, mientras que el gasto corriente aumenta en 26 millones de euros. Los pagos de dividendos de la Landesholding, en una "nie da gewesenen Dimension" de 60 millones de euros, están contemplados. "Deutliche Abweichungen" entre los presupuestos y la evolución real suscitan "Fragen zur Qualität der Budgetplanung"; Wenk insistió en una "bessere Planungsgenauigkeit".
Reacciones de la política y del Estado federado
El BLRH también rebate el argumento del Estado federado "von sinkenden Ertragsanteilen des Bundes": estos han aumentado de forma continuada desde 2020 hasta finales de 2024 en 195 millones de euros. El déficit es, por tanto, de cosecha propia. Wenk recomendó, con vistas a los criterios de Maastricht, "die Politik zu überdenken und einen gewissen Spar-Gedanken zu verinnerlichen".
Ante la difícil situación, el Estado federado debería "seine ausgabenseitige Politik überdenken", insta con firmeza el máximo órgano de control a un "Richtungswechsel". O el Estado federado hace una "verantwortungsvolle Finanzpolitik", a la que, al fin y al cabo, se han adherido todos los entes territoriales, o actúa según el lema "Hinter mir die Sintflut". La conclusión de Wenk: "Wir sehen dadurch einen akuten und erheblichen Handlungsbedarf für das Land."
Cuestiones abiertas sobre el uso posterior
El Estado federado de Burgenland rechazó las críticas en una reacción y aludió a "stabile Landesfinanzen" y a una "bereits voll angelaufenen" reducción de la deuda. Que el BLRH critique la disminución de los medios líquidos no lo puede entender el Estado federado, pues esa medida había sido una recomendación anterior del propio BLRH: "Die Zahlungsfähigkeit des Landes war dabei jederzeit gewährleistet. Ausreichende Finanzierungsmöglichkeiten und Kreditrahmen standen laufend zur Verfügung." Con referencia a la pandemia de coronavirus y a la crisis energética, el Estado federado reprochó que el BLRH ignorase los años de crisis. Las conclusiones del BLRH "über den eigentlichen Prüfungsauftrag hinausgehen". Se refirió además al "Finanzstabilitätspaket 2026" y a la Ley de Estabilidad Presupuestaria de Burgenland, con los que ya se han adoptado medidas concretas para proseguir la reducción de la deuda. Este año y el próximo deberán amortizarse deudas por más de 200 millones de euros con cargo a la venta de los préstamos para vivienda.
Las reacciones políticas fueron contundentes. El responsable de finanzas Hans Peter Doskozil no se pronunció y tampoco es mencionado en los comunicados del Estado federado ni del grupo parlamentario del SPÖ. El jefe del grupo del SPÖ, Roland Fürst, atacó al mensajero de las malas noticias: el Tribunal de Cuentas de Burgenland era, en proporción a la población, "der teuerste Rechnung
Finanzas de Burgenland: el BLRH advierte sobre reservas | noticias360