El presidente transitorio de Siria busca un acuerdo de seguridad con Israel, al tiempo que reafirma su reclamo sobre el Golán
Damasco, 27 de julio de 2026
Jacques Descloitres, MODIS Rapid Response Team, NASA/GSFC / Wikimedia Commons / Public domain
Summary
El presidente transitorio de Siria, Ahmed al-Sharaa, ha dicho que está trabajando hacia un acuerdo de seguridad con Israel, al tiempo que reiteró que Damasco no renuncia a su reclamo sobre los Altos del Golán ocupados por Israel. Los comentarios, realizados en una entrevista con Al Jazeera, se producen mientras el secretario general de la ONU, António Guterres, visitó Siria y calificó los recientes desarrollos en la región del Golán como inaceptables.
Damasco, 27 de julio de 2026
El presidente transitorio de Siria, Ahmed al-Sharaa, ha dicho que busca activamente un acuerdo de seguridad con Israel, al tiempo que reafirmó que su país no abandona su reclamo sobre los Altos del Golán, en una entrevista con Al Jazeera reportada el 27 de julio de 2026.
Antecedentes: una guerra sin tratado de paz
El presidente transitorio de Siria, Ahmed al-Sharaa, ha dicho que busca activamente un acuerdo de seguridad con Israel, en declaraciones que enmarcan el prolongado conflicto entre los dos vecinos como maduro para un compromiso diplomático. En diálogo con Al Jazeera, al-Sharaa dijo que esperaba que un acuerdo de ese tipo pudiera abrir el camino hacia una paz integral, al tiempo que subrayó que Damasco no renunciaría a su reclamo sobre los Altos del Golán ocupados por Israel. "Wir vermeiden Konfrontationen," dijo, señalando una preferencia por la desescalada a pesar del profundo diferendo territorial.
Los dos países han estado oficialmente en estado de guerra desde 1948 y nunca han firmado un tratado de paz. Israel capturó los Altos del Golán de Siria en la Guerra de los Seis Días de 1967 y anexionó unilateralmente el territorio en 1981, un movimiento que no ha sido reconocido internacionalmente. El Golán sigue siendo un punto central de fricción entre los dos Estados y un tema recurrente de la diplomacia internacional.
La entrevista de al-Sharaa se produce en medio de grandes cambios en el panorama político de Siria. Tras la caída del dictador sirio Bashar al-Assad a fines de 2024, el ejército israelí amplió significativamente sus operaciones en el sur de Siria. Se desplegaron tropas israelíes en una zona de amortiguamiento desmilitarizada controlada por la ONU entre los Altos del Golán ocupados por Israel y el territorio sirio, un área que había sido gobernada desde 1974 por un acuerdo de separación de fuerzas entre ambas partes. El ejército israelí ha golpeado repetidamente objetivos dentro de Siria, incluidos depósitos de armas y equipamiento militar, citando el objetivo de prevenir ataques de extremistas hostiles.
Visita del secretario general de la ONU y la cuestión del Golán
Al-Sharaa, quien lidera el gobierno transitorio de Siria, dijo a Al Jazeera que también está trabajando para restaurar la reputación internacional de Siria, renovar los lazos diplomáticos y reconstruir una economía que el experto en Oriente Medio Naseef Naeem ha descrito como "katastrophal." Su agenda de política exterior, dijo, está pensada para poner fin a casi 14 años de guerra y décadas de dominio de la familia Assad que dejaron al país aislado y dependiente de un grupo reducido de aliados regionales. "Ich möchte die internationale Gemeinschaft daran erinnern, dass die Golanhöhen syrisches Hoheitsgebiet sind," añadió, parafraseando una declaración atribuida al secretario general de la ONU, António Guterres.
Los comentarios coincidieron con una visita a Siria del secretario general de la ONU, António Guterres — la primera de un jefe de la ONU desde 2009. Hablando durante su gira, Guterres dijo que los desarrollos en la región de los Altos del Golán eran "absolutely unacceptable," e hizo un llamado a todas las partes a respetar el acuerdo de separación de fuerzas de 1974. Dijo que las violaciones de ese acuerdo por parte de Israel deben detenerse, en declaraciones transmitidas por la ONU y difundidas por los medios afines al Estado sirio. La visita subrayó la renovada atención internacional a una frontera que ha dado forma durante mucho tiempo a la relación israelí-siria.
Vía diplomática: de las conversaciones a un canal supervisado por EE. UU.
Los trabajos diplomáticos entre Israel y Siria se han venido construyendo durante meses. En septiembre de 2025, ambos gobiernos confirmaron que estaban en conversaciones sobre un acuerdo de seguridad. A principios de enero de 2026, Israel y Siria acordaron establecer un canal de comunicación bajo supervisión estadounidense destinado a coordinar asuntos de inteligencia, seguridad y comercio y a resolver disputas y malentendidos. El canal de comunicación es ampliamente visto como un paso de construcción de confianza que podría permitir a los dos gobiernos gestionar puntos críticos sin escalada.
Las fuerzas de seguridad sirias en la zona fronteriza han estado intentando involucrar a un grupo de Estados para alentar a Israel hacia una política más equilibrada en el sur, dijo al-Sharaa. La agrupación, que no nombró en detalle, está pensada para actuar como amortiguador contra acciones unilaterales y para apoyar la integridad territorial siria. Funcionarios israelíes no han respaldado públicamente la participación de ningún bloque de terceros, pero la existencia de un canal indirecto supervisado por EE. UU. sugiere que ambas partes ven valor en mantener abiertas las líneas de comunicación.
El acuerdo de seguridad en discusión tiene un alcance limitado: regularía la presencia de tropas y fuerzas de seguridad sirias e israelíes en la zona fronteriza en lugar de abordar la cuestión más amplia del estatus del Golán. Esa división del trabajo es políticamente significativa. Permite a Damasco negociar los límites prácticos de la actividad militar israelí en y cerca de la frontera, al tiempo que mantiene formalmente viva la cuestión de la soberanía — y la cuestión de una eventual retirada israelí.
Alcance del acuerdo de seguridad negociado
Desde el lado israelí, las operaciones militares en el sur de Siria han continuado incluso a medida que la diplomacia ha avanzado. El ejército israelí ha enmarcado sus ataques contra depósitos de armas e infraestructura militar como acción preventiva contra grupos extremistas que han tratado de explotar el vacío de poder dejado por la caída de Assad. Los críticos, incluidos funcionarios sirios, dicen que las operaciones han ido más allá de lo necesario para neutralizar amenazas inmediatas y han profundizado los reclamos sirios por la pérdida de territorio.
Los gobiernos regionales han seguido de cerca los contactos. El gobierno de al-Sharaa ha enmarcado su acercamiento como parte de un esfuerzo más amplio para poner fin al aislamiento diplomático de Siria, que se intensificó durante la guerra civil y la era Assad. Lograr siquiera un acuerdo de seguridad limitado con Israel marcaría un cambio notable para un país que históricamente ha tratado cualquier forma de normalización con Israel como políticamente tóxica, y sería un primer producto tangible de la política exterior del gobierno transitorio.
Para los sirios comunes, la maniobra diplomática importa menos por el simbolismo de las conversaciones que por las consecuencias prácticas. Una frontera regulada podría reducir la frecuencia de los ataques aéreos israelíes, facilitar el movimiento de bienes y personas en el sur y crear una ventana para la ayuda a la reconstrucción que el gobierno de al-Sharaa ha dicho急需. El argumento económico es central en el discurso de al-Sharaa tanto hacia Israel como hacia la comunidad internacional en general: que la estabilidad en la zona fronteriza es una condición previa para la recuperación que ha prometido desde que asumió el cargo.
Intereses económicos y política interna en Siria
El camino hacia un acuerdo firmado sigue siendo incierto. La cuestión del Golán está sin resolver, las políticas internas israelí y siria imponen límites estrictos a las concesiones, y el régimen de separación de fuerzas de 1974 ha sido abiertamente cuestionado por movimientos de tropas israelíes. Aun así, la presencia de un canal de comunicación supervisado por EE. UU., un jefe de la ONU sobre el terreno en Damasco y un líder sirio declarando públicamente que trabaja hacia un acuerdo sugieren que el canal diplomático, por estrecho que sea, ya no es puramente teórico.
La entrevista de al-Sharaa, la visita de Guterres y el canal de comunicación existente representan en conjunto un intento escalonado de gestionar una de las disputas más antiguas de Oriente Medio mediante pasos incrementales en lugar de un gran acuerdo. Si ese enfoque puede sostenerse es la pregunta que definirá la próxima fase de las relaciones israelí-sirias.
El mensaje separado de al-Sharaa a la nación, también reportado esta semana, dejó claro que el reclamo territorial sigue siendo no negociable en la política interna aun cuando avanza la vía de seguridad. Al vincular el acuerdo de seguridad a un horizonte de paz más amplio, al tiempo que mantiene firmemente enarbolada la bandera del Golán, ha intentado dar tanto a Israel como al público sirio una razón para respaldar las conversaciones. Es un acto de equilibrio que será puesto a prueba por el próximo intercambio de fuego a lo largo de la zona de amortiguamiento.
Los gobiernos occidentales, incluido Estados Unidos, han evitado hasta ahora un respaldo público explícito a cualquier resultado específico, pero la existencia del canal de comunicación supervisado por EE. UU. señala que Washington ve valor en el proceso. Para Siria, el cálculo es más simple: poner fin a décadas de confrontación con Israel desbloquearía inversión, reduciría la amenaza de más ataques y daría al gobierno transitorio una victoria diplomática durante un período de aguda presión económica.
Perspectiva: ¿pasos incrementales o una nueva apertura?
Si el nuevo canal produce un acuerdo formal de seguridad antes de fin de año está por verse. Lo que está claro es que al-Sharaa, por primera vez por parte de un jefe de Estado sirio, ha vinculado públicamente la suerte de su gobierno a un resultado negociado con Israel, al tiempo que dice a su audiencia interna que el costo de hacerlo no será el Golán.
La combinación de un presidente transitorio
Acuerdo de seguridad Siria Israel: Al-Sharaa 2026 | noticias360