Linz, 01 de julio de 2026
El Hospital Universitario Kepler (KUK) de Linz ha reconocido su corresponsabilidad en un diagnóstico médico erróneo, tras el cual se le extirpó el útero sano a una paciente que ahora tiene 30 años.
En una rueda de prensa del hospital, el director gerente del KUK, Meinhard Lukas, admitió el martes que la comunicación con la mujer afectada había tenido "Luft nach oben". Asimismo, señaló que se trataba de un "falsch positive Befundung", aunque la cuestión de la culpabilidad siga formalmente sin esclarecer. Se deseaba "die Beweislast nicht der Patientin auferlegen".
La mujer se había sometido a un llamado legrado tras un aborto espontáneo. En el marco del estudio se tomó una muestra de tejido que confirmó la sospecha de cáncer, aunque, como se descubrió después, de forma errónea. La corrección le fue comunicada a la paciente "nach längerer Zeit – die Rede ist von zwei bis drei Wochen", explicó Lukas.
