Viena, 12 de julio de 2026
En el cementerio de Meidling, en Viena, se ha habilitado un recorrido Silent Walk de unos 800 metros de longitud con aparatos de fitness y un Plauderbankerl (banco para conversar), cuyo coste, superior a los 35.000 euros, ha desatado un debate político sobre las prioridades y la piedad.
El cementerio de Meidling, en Viena, cuenta con una atracción inusual: a lo largo de un recorrido Silent Walk de aproximadamente 800 metros se han instalado aparatos de entrenamiento, complementados con un llamado Plauderbankerl. El Ayuntamiento de Viena justifica el proyecto argumentando que los cementerios pueden ser no solo lugares de duelo, sino también oasis naturales y zonas de descanso. Según la información disponible, el paquete completo de remodelación cuesta más de 35.000 euros.
